LA “TETILLA DEL CORREDOR” PUEDE FASTIDIARNOS UNA CARRERA A PIE.

 

 

He leído el artículo científico  http://metanoiaclubdeportivo.com/la-historia-del-triatlon/   y   he conectado con experiencias vividas con respecto a las lesiones que nos aguardan en el ámbito de la carrera a pie. En varias carreras, he sufrido alguna una de ellas, la “tetilla del atelta”, es francamente molesta, tanto que puede provocar el abandono de una carrera.  En una de fondo (7,5 km), en el km 5 empecé a sentir los pezones irritados, tanto que tuve que correr con la camiseta estirada para evitar que los tocaran, por un momento miré y comprobé que estaban en carne viva, factores como la lluvia ligera, el tejido de calidad inferior, el sudor, la fricción provocada por el tejido de pésima calidad, la camiseta que porté fue la que la organización obsequiaba, provocaron la irritación severa, que aunque dolorosa, no evitó que acabara la carrera. No obstante, esta experiencia me ha enseñado a tomar medidas como untarme con vaselina en puntos potenciales de rozamiento y he conseguido controlar la aparición de “la tetilla del corredor”

 

Estas son las medidas que tomo para evitar lesiones en la carrera a pie:

– Debemos  calentar las zonas que van a intervenir en el trabajo físico. Adecuar el calentamiento al terreno y grupo de trabajo. Es importante que comencemos de forma suave y subamos la intensidad para volver de nuevo a la calma.

– Trotar en terrenos blandos, preferiblemente grava o tierra. Evitar asfalto en lo posible.

– Mantener una correcta postura al trotar, con la mirada al frente y hombros relajados.

– Debemos utilizar zapatillas con amortigüación. Es muy recomendable que nos realicemos pruebas para conocer el tipo de pisada y adquirir el calzado de acuerdo a esto y cambiarlas cuando el uso sea cercano a los 550 km.

– Si tenemos algún tipo de lesión articular, debemos realizar otro tipo de ejercicio de bajo impacto sobre las rodillas (bicicleta según rutina, elíptica, natación, caminata).

– No debemos excedernos en la intensidad y duración.

– Nunca debemos olvidar el principio de reposo y recuperación adecuada.

– Hidratarnos siempre antes y después de una rutina.

– Untarnos con vaselina zonas como las axilas, pezones, ingle, cuello, etc, para evitar las lesiones por fricción.

– Escuchar siempre nuestra mente y nuestro cuerpo.

– Desafiar nuestra mente, es importante aunque si se siente dolor, se debe parar.

Autor: Juan Carlos Escarozco, Trientrenador

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