TRI PORTO COLOM INTERNACIONAL 2017, 20 ANIVERSARIO, LA CRÓNICA.

20 años de buen triatlón, este año se celebraban los 20 años de trayectoria de este estupendo triatlón. Tri Porto Colom Internacional.

 

Carlos nos explica: “No había nadado nunca en aguas de 15 grados, soy nadador de mar mediterráneo de verano, jajaja, qué experiencia, con el traje de neopreno seco, tirarse de cabeza es una sensación refrescante, que al principio, te enfría el riego sanguíneo, para después, permitirte adaptar, si te mueves, si mantienes la calma, pues de uno mismo depende el grado de ansiedad, que suba o que baje. El agua, cuando penetra dentro del traje, te recorre la espalda, lo sientes en la mismisima espina dorsal, la cara, pies y manos, son las partes más vulnerables, no se puede hacer gran cosa, simplemente, moverlas para que la sangra circule. Ya sé que muchos han nadado en aguas del atlántico, zona Canarias, en el frío Cantábrico, incluso, en el mar del norte, no obstante, somos mediterráneos y no estamos acostumbrados a estas temperaturas tan frías. Recuerdo oír soplar a muchos nadadores, alguno le tintineaba los dientes, jajajaj, había que nadar, que calentar, y eso hice, al principio metía apenas la cabeza, luego la sumergía un poco más. Me repetía, el agua es mi amiga, debo adaptarme a ella. En mitad del proceso, los jueces avisaron para salir del agua. La abuela cañera, soplaba su silbato con bastante furor. Cuando salía del agua. Un juez le decía al otro, !si sacáramos tarjetas se acabaría la tontería pronto”, quien sabe, pensaba yo. Colocados en los cajones de salida, primero saldrían los pro con gorro plateado, seguidamente, de los veteranos con gorro rojo y 
gris…y así sucesivamente. No hacía viento y un ligero sol calentaba para hacer la espera más liviana, el suelo alquitranado me molestaba la planta de los pies. Salida de los pros, de nuevo al agua, nadé hasta la línea de salida. Necesitaba nadar más, calentar más, meter la cabeza dentro y sentirme cómodo, sin embargo, sonó la bocina, salí nadando con la cabeza más fuera que dentro y tuve que adaptarme sobre la marcha, a los 5 min, ya estaba nadando como es debido, yeahahhaahh y me sentía cómodo.

 

Después de poco más de 20 minutos salí del agua. T1 sin problemas. Me llevó más tiempo colocarme el traje de ciclismo, no lo llevaba puesto, quería ir cómodo, no pasar frío y me puse una camiseta térmica. ANde yo caliente, ríase la gente…

 

La primera vuelta en bici, me sentía muy cómodo, fuerte, vigoroso. La ruta era de dificultad moderada, repleta de repechones, preciosa, por esos parajes, secundarios, en SOn Maciá, la gente nos animaba, en la subida de Sant Salvador, muchos aficionados nos empujaban con sus palabras de aliento. Estaba muy contento de llegar arriba porque sabía que podría bajar, y la bajada frenética, el viento no me dejaba ver bien, aún con gafas, era tan fuerte, los 55 km hora, fueron espectaculares, pero ya en llano, quedaban 7 km para finalizar la primera vuelta, se hicieron tediosos….

 

En la segunda vuelta, el trabajo más duro fue el psicológico. Tremendos dolores aparecían por distintas partes de la anatomía, rodilla, espalda, cuadríceps, el brazo entumecido, un señor de Son Maciá me va dir, “tens rampa, ido engronsa el braç”, aún ahora me río de aquel comentario. Iba cambiando de posición durante la última parte de la 2ª vuelta. Cuando quedaban escaso 2 km para llegar a completar la segunda vuelta, comencé a ver ciclistas, parecían muy frescos, muy ligeros, iban en grupos grandes, intuí que podían tratarse de los participantes de la distancia corta. Al llegar a la rotonda, del puerto, comencé la segunda vuelta, confirmé mis sospechas cuando vi los dorsales de color azul. Me adelantaron bastantes, fue un duro golpe psicológico. Me tuve que sugestionar diciéndome que estaban frescos, que no llevaban más de 50 km de bici y así pude encajar la situación.

 

Recuerdo como las motos de los reporteros, de control y la guardia civil nos adelantaban, me sentía como un ciclista de la vuelta a Mallorca…la segunda vuelta, en general, no fue tan divertida y rápida, sobre todo subiendo SantSalvador, pero en la bajada volví a flipar, el momento más adrenalítico. El más tedioso fue a partir de los últimos 7 km, monótonos hasta boxes. T2 sin problemas, zapatillas y a correr.

 

Hasta el faro de LLevant, si, el mismo faro que aparece en los carteles publicitarios de la prueba, hasta allí había que ir 2 veces, los que cubrían la distancia más larga…La primera vuelta fue amena, discurría por unos paisajes bellos, el terreno no era llano sino ondulado. La segunda vuelta fue más monótona, estuve deseando acabar, francamente. Estoy muy satisfecho con mi actuación, mi mayor distancia bike en competición. Tengo hambre de más triatlones, a a ver cuando es el siguiente…”

 

 

Autor: coordinador de Triatlón.
Fotos: Caty Pons y ÉLite chip

 

Agradecimientos a patrocinadores, socios y amigos….

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